El gobierno de turno, el de Rajoy, ha comunicado hoy las medidas que
las instituciones políticas y financieras europeas han impuesto como
contrapartidas al rescate de la banca. Las medidas anunciadas ponen fin
al espectáculo de mentiras de las últimas semanas, con las que el
gobierno pretendía vendernos un rescate que no era un rescate y que no
exigía nuevos recortes.
Esta es la factura, una más, del rescate bancario consecuencia de años de especulación, una factura que estamos pagando la clase trabajadora con este nuevo hachazo a los servicios sociales, a las prestaciones por desempleo, las pensiones y a los salarios de los empleados públicos.
Esta es la factura, una más, del rescate bancario consecuencia de años de especulación, una factura que estamos pagando la clase trabajadora con este nuevo hachazo a los servicios sociales, a las prestaciones por desempleo, las pensiones y a los salarios de los empleados públicos.
Así, se sube los impuestos indirectos como el IVA, que gravan de
forma más injusta a las clases trabajadoras, que ya soportan el grueso
de la presión fiscal, con lo que vemos nuestro poder adquisitivo
reducido día a día, más aún cuando a la subida de impuestos se le une la
congelación salarial pactada por empresarios y CCOO-UGT, cuando no se
nos recorta directamente el sueldo a resultas de una reforma laboral aún
más agresiva contra los derechos de los trabajadores tras el trámite
parlamentario, o por los continuos recortes al salario de los empleados
públicos.
Por contra, se rebajan las cotizaciones sociales de los empresarios,
un punto este año y otro punto adicional para el año que viene, se
mantienen las bonificaciones para los contratos más precarios como el de
aprendizaje o emprendedores, y se plantea una amnistía fiscal que da
cada vez mejores condiciones a los grandes defraudadores, mientras se
preparan para poner a disposición de la patronal los sectores
estratégicos más rentables como el ferroviario y el aeroportuario.
Para seguir cebándose con los más débiles, recortan las prestaciones
por desempleo, las contributivas con un recorte del 10% a partir del
sexto mes de prestación, y las no contributivas con la eliminación del
subsidio del PREPARA y mayores requisitos para la percepción de la RAI,
todo ello cuando padecemos niveles de paro que no dejan de crecer y que
no dejarán de crecer con medidas que no hacen sino promover los despidos
y el desempleo.
De igual forma, aprovechan el pacto sobre la reforma del sistema de
pensiones que puso en marcha el PSOE con el apoyo de CCOO y UGT, para
acelerar ahora el retraso de la edad de jubilación a los 67 años.
Los gobiernos y las instituciones europeas están aplicando políticas
que no tienen otro objetivo que hacer pasar como inevitables todo un
conjunto de medidas inaceptables que suponen un atraco contra los
derechos y el bienestar de los trabajadores y trabajadoras,
especialmente en los países del sur de Europa, a quienes no se nos
presenta otra alternativa que la devaluación de nuestros salarios,
nuestros derechos y nuestras condiciones de vida, en un escenario de
privatización y desmontaje de servicios públicos y sociales que eran ya
muy insuficientes.
El mismo día que se anunciaban estos recortes, llegaba la marcha
minera a Madrid. La situación social creada por los recortes y los
constantes ataques del Gobierno exigen la extensión de luchas como la
minera a todos los sectores sociales. Todos los trabajadores y
trabajadoras, en activo o en paro, públicos o de la empresa privada,
tenemos los mismos motivos para luchar, en la calle y en las empresas,
porque es la hora extender la solidaridad de clase y la unidad de las
luchas.
Desde CNT consideramos que no podemos seguir esperando. Lo único que
nos espera, si los trabajadores y trabajadoras no nos movilizamos de
forma masiva y contundente, son nuevas oleadas de recortes. Es hora de
romper con un sistema político y económico corrupto que hace aguas, e
intervenido de hecho por las instituciones financieras internacionales.
Es el momento de ponernos en marcha.
Organizaciones sindicales combativas y movimientos sociales debemos
romper la fragmentación de las luchas, acabar con movilizaciones
simbólicas y estériles y poner en pie un calendario de movilizaciones
con capacidad de enfrentar y revertir estas políticas en favor de la
clase trabajadora, donde la huelga y la paralización de la actividad
económica en todos sus aspectos debe ser una herramienta fundamental.
Quienes
no lo hagan, y miren para otro lado, estarán traicionando la lucha de
la clase trabajadora, porque no podemos seguir esperando.
¡¡¡Hacia la huelga general!!
Secretariado Permanente del Comité Confederal
Secretariado Permanente del Comité Confederal